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El término Burnout apareció a mediados de la década de los 60, su traducción literal es estar quemado o agotado, en relación a las actividades emprendidas como trabajador.

El síndrome de Burnout es característico en puestos de empleo en los que se está constantemente en contacto con los usuarios que demandan un servicio, profesiones relacionadas con la salud enseñanza o seguridad pública son las causantes de un mayor riesgo entre sus trabajadores de padecer este síndrome. Aunque actualmente se considera que puede aparecer en cualquier tipo de profesión y trabajo.

Los síntomas del síndrome de Burnout son de gran variedad, prevaleciendo el agotamiento tanto físico como mental y emocional, lo que lleva al trabajador a experimentar una fatiga crónica, apatía y desmotivación, lo cual se asocia a una evidente insatisfacción laboral, uniéndose sentimientos de desesperanza, incapacidad profesional, y falta de entusiasmo en general por la vida.

Pines y Aronson (1988) defienden la idea de que los trabajadores más propensos a padecer este síndrome, son aquellos que comienzan sus trabajos con fuertes deseos de realización personal, mostrando altas expectativas y manteniéndose idealistas, sintiendo que el trabajo es lo que da sentido a sus vidas, mediante una gran vocación social se encuentran motivados y entusiasmados. Este estado inicial para afrontar un trabajo, al pasar periodos largos e intensos, dicha actitud acaba volviéndose en su contra, ahogándolos, al haber estado bajo una implicación intensa y constante, en una repetida presión emocional que los catapulta al abismo, en consecuencia se vuelven vulnerables a padecer el síndrome de Burnout. El efecto habría sido como el de una montaña rusa, en el que pasarían de estar en lo más alto a precipitarse al extremo opuesto de forma irreversible.

Seguro que os habéis encontrado con personas de este tipo que os hayan atendido en su puesto de trabajo, son fácilmente identificables ya que se caracterizan por su deshumanización, cinismo y apatía, mostrando total indiferencia e incompetencia. Este sentimiento se vuelve crónico, y en consecuencia afectando al rendimiento profesional como al estado de ánimo en general, dominado por la negatividad. Son realmente personas “quemadas” por su trabajo.

El término amnesia hace referencia a un déficit del funcionamiento normal de la memoria. Al hablar de amnesia nos podemos referir a dos tipos de déficits: amnesia anterógrada, que se refiere a la afectación de la capacidad de adquirir información nueva procedente de cualquier modalidad sensorial, y amnesia retrógrada, que se refiere a la afectación de la capacidad de evocar información adquirida con anterioridad al momento en el que se produjo la afectación cerebral. Estos dos tipos de déficits pueden presentarse tanto conjunta como independientemente.

La etiología de las amnesias es muy variada, pueden producirse alteraciones mnésicas por patologías vasculares, enfermedades infecciosas, anoxias, tumores, lesiones cerebrales por traumatismo craneoencefálico, alcoholismo, desnutrición, epilepsia, determinados fármacos y diversos procesos psicológicos. 

Síndrome amnésico puro

Se produce como consecuencia de una lesión bilateral de los hipocampos. Produce amnesia anterógrada grave e irreversible y un cierto grado de amnesia retrógrada, afectando más a los recuerdos recientes que a los antiguos. Afecta únicamente al sistema de memoria explícita, dejando intacta la memoria implícita. Los pacientes con este trastorno conservan el resto de sus capacidades cognitivas complejas como el lenguaje o el razonamiento abstracto. Este trastorno puede ser causado por una anoxia cerebral durante una parada cardiorrespiratoria (que produciría la destrucción de células nerviosas en los hipocampos), encefalitis hepática (que causa necrosis en la circunvolución parahipocámpica, amígdala y cerebro basal anterior) o tumores cerebrales que afecten al fórnix.

Amnesia diencefálica

Se produce por una afectación del tálamo o el hipotálamo. Un ejemplo de amnesia diencefálica es el Síndrome de Korsakoff, en el que se produce amnesia debido al déficit de tiamina como resultado de una prolongada ingesta de grandes cantidades de alcohol. Los síntomas son: severa amnesia anterógrada, amnesia retrógrada con una mayor afectación de los recuerdos recientes, confabulaciones (invención de historias para rellenar los espacios en blanco), apatía y falta de conciencia del propio trastorno. Lo único que se puede hacer con este síndrome es detener su avance mediante la administración de tiamina Sólo un 20% de los pacientes muestra algún signo de mejora leve.

Amnesias selectivas

Este tipo de amnesias se producen por lesiones unilaterales de las estructuras implicadas en la memoria o por la desconexión entre la corteza y dichas estructuras. Las alteraciones temporales unilaterales producen una pérdida de memoria de material específico, por ejemplo, las lesiones temporales izquierdas producen una alteración en la memoria de tipo verbal, mientras que las temporales derechas afectan a la memoria no verbal. Las amnesias por desconexión se caracterizan por las áreas que han sido desconectadas, por ejemplo, la desconexión entre las áreas visuales de la corteza y las estructuras temporales mediales produce una pérdida de memoria para las ubicaciones espaciales.

Continuaremos describiendo más tipos de amnesias en una próxima entrada del blog.

Fuente: Román Lapuente, F., del Pino Sánchez, M. y Rabadán Pardo, M. (2010). Neuropsicología. Murcia: Diego Marín.

Es un hecho que las personas tendemos a pensar de nosotras mismas de manera favorable. Normalmente, nos mostramos orgullosos de nuestros logros y nos sentimos competentes en los campos que nos importan. Gracias a esto, nos sentimos bien con nosotros mismos. Sin embargo, esta visión es un engaño que nos dificulta ver cómo somos realmente.

Para estar satisfechos con nosotros mismos y seguir viéndonos competentes, utilizamos, sin darnos cuenta, los procesos de autoengaño. Estos son los siguientes:

  • Efecto “superior a la media”: se refiere a las visiones infladas que las personas tienen de sus capacidades. Los profesores creen que son más competentes dando clases que sus compañeros de profesión; los adolescentes, que tienen más control sobre el consumo de drogas que sus compañeros.

  • Ilusiones de control: la creencia de que se pueden controlar los resultados de sucesos que no dependen de nosotros. Se da sobre todo en sucesos aleatorios, como quien cree que tiene más posibilidades de que le toque la lotería por utilizar ciertos números, o que las personas más hambrientas crean tener más posibilidades de ganar una hamburguesa que las no hambrientas.
  • Optimismo irrealista: casi todo el mundo cree que el futuro le sonríe; tendrán más experiencias positivas que el resto de personas, y no les irá tan mal como a las personas mayores que conocen, y que no han tenido la vida que esperaban. Esta visión de futuro se extiende también a los seres queridos, de forma que la gente cree que sus amigos y familiares tendrán mejores resultados en una entrevista de trabajo, en un viaje o en un futuro lejano que el resto de personas implicadas en esas experiencias.

  • Sesgo atribucional de autoenaltecimiento: consiste en atribuir los éxitos a las causas internas y los fracasos a causas externas. Es muy común en los estudiantes que afirman que “han aprobado un examen”, porque cuando suspenden dicen que “el profesor les ha suspendido”. No creen que el suspenso sea suyo, sino causa del profesor, que es externo a ellos.

  • Rechazo mnémico: se recuerdan con mucha más facilidad los puntos fuertes que las debilidades. Por ejemplo, una persona habla mucho más de que es alguien que quiere mucho a su pareja, que del hecho de que pueda serle infiel.

  • Aceptación y refutación selectivas: se adopta una actitud crítica ante las críticas y benévola ante las alabanzas. En muchas ocasiones, no se está de acuerdo en que se halla cometido un error y se producen enfados cuando alguien lo dice; pero si lo que se está diciendo es que ha tomado una buena decisión, la persona acepta de buen agrado el comentario.

  • Comparación social estratégica: resulta mucho más cómodo para la persona compararse con grupos sociales que estén considerados más bajos al suyo o de peor calaña. Así, un rico se compara con un pobre porque el pobre está peor reconocido que él, y le sirve para sentirse superior. También puede compararse con personas que considera de su mismo nivel o nivel superior, pero las razones son diferentes.

  • Interpretación selectiva: se trata de comparaciones sociales en las que se altera el resultado para que parezca favorecedor, es decir, que a las personas les parecen más positivas las cosas que tienen los atributos que creen que poseen, y más negativas las cosas que tienen los atributos que no poseen. Así, si alguien cree que es positivo saber de informática y sabe mucho, le gustarán más aquellas personas que sepan de informática que las que no. Si cree que saber de música es algo totalmente inútil, y ella no sabe de música, no le gustarán aquellas que tocan instrumentos.

Gracias a todas estas formas de autoengañarnos, podemos sentirnos mejor con la imagen que tenemos de nosotros mismos. Pero, a menudo, esta imagen no suele corresponderse con la realidad. Hemos de tener cuidado si queremos que los demás nos vean como a nosotros nos gustaría vernos.

Este hermoso documental de National Geographic, está recomendado sobre todo a las madres primerizas que están embarazadas o que piensan estarlo, ya que podrán adentrarse en el extraordinario mundo de cómo se forma el bebé en el vientre materno. De forma detallada y bien documentada se expone todo el proceso a la creación de una vida, todas su etapas y fases, para llegar finalmente a ese extraordinario milagro como es concebir una vida.

En el documental se ofrecen además datos muy curiosos, que demuestran por ejemplo: cuando comienza el ser humano a tener sus primeras experiencias, con respecto a la memoria, a la visualización, el desarrollo de los sentidos, y el control motor.

Sinopsis:

“En el vientre materno” inicia su viaje en el momento de la concepción; por medio de imágenes generadas por ordenador se acompaña el recorrido del blastocito (embrión de pequeño tamaño), desde la trompa de Falopio hasta el útero, donde comienza a tejer las primeras células nerviosas.

El documental regresa al interior del seno materno unas semanas más tarde para mostrar los cambios que se han producido y, así, veremos el primer desarrollo del cerebro y la espina dorsal y asistiremos al momento de formación del corazón humano, una masa muscular que comienza a latir de manera espontánea.

El reportaje también se ocupa de los embarazos complicados, como el caso de un feto de 26 semanas que será operado en el útero para corregirle una malformación de la cavidad del diafragma que podría ocasionarle graves daños en el desarrollo de sus pulmones y muy poco margen de supervivencia tras el nacimiento.
Esta operación se filmó íntegramente para el documental gracias a la introducción de una minicámara de alta definición en el abdomen de la madre.

A continuación podéis visualizar este excelente documental de National Geographic, de manera íntegra. En el vientre materno

La película La Ola (2008), dirigida por Dennis Gansel, está basada en la novela La tercera ola de Morton Rhue (1981). Esta novela está basada, a su vez, en el experimento real que el investigador Ron Jones llevó a cabo en 1967 en California (EEUU) sobre la Alemania nazi. El film relata la historia de un profesor que debe impartir un curso sobre la autocracia de una semana de duración.

Para enseñar a sus alumnos adolescentes que una nueva dictadura es posible, se propone llevar a la práctica el tema sobre el que tiene que impartir sus clases. Tras un debate con los alumnos, plantea preguntas que llevan a la reflexión a los chicos sobre si sería posible crear una dictadura en la época actual. En su gran mayoría replican y deciden que no podría ser, ya que están concienciados de sus efectos negativos gracias a la Alemania Nazi, y saben que fue algo terrorífico. Creen que las generaciones venideras han podido aprender la lección y que no volverá a ocurrir algo así.

El propósito del profesor Rainer sobre esta cuestión es hacerles ver como sí podría ser posible que resurgiera, si se ocasionan las circunstancias adecuadas y  un planteamiento organizado. Para esto, él mismo se mete profundamente en el papel que le ha tocado dentro del grupo. Se denominan a sí mismos La Ola, y Rainer es propuesto por los jóvenes como líder, siendo este un rol tremendamente importante y necesario para alguien como él, que le gusta que le tomen en serio y le hagan caso (Rainer tiene un problema de autovalía y autoestima, creyendo que está por debajo de sus compañeros, y que los demás le miran por encima del hombro).

A medida que se va desarrollando el grupo se van creando señas de identidad que lo diferencian de los demás, y hacen similares a los miembros, como que todos lleven un “uniforme” distintivo (camisa blanca), tengan un símbolo que los representa (una ola) y un saludo oficial con el que identificarse entre ellos.

Como se representa en la película, las personas que se encuentran desprotegidas, vulnerables y débiles ante los demás, son las que más necesidad tienen de identificarse con un grupo. Así sucede con el chico que más lo lleva todo al extremo, Tim, el típico alumno que quiere gustar a los demás pero que todos se burlan de él. El grupo representa su vida y expresa que no es nadie sin él. Mediante el sentimiento de pertenencia grupal, puede experimentar como es protegido gracias al arropo de los demás compañeros, pasa de ser marginado a ser aceptado, se une a los demás miembros mediante objetivos comunes, y goza de una interacción privilegiada que se destaca por encima de los que no pertenecen al grupo. Tim se vuelve dependiente de La Ola, ya que en él se siente importante, querido y valorado, y  esto hace que quiera volcar su vida en el grupo, presentándose así graves consecuencias si se le pretende dar fin mediante la disolución de sus miembros.

Todo este proceso grupal aparece en la película de forma muy detallada y magistralmente representada, y con un desenlace que no defrauda al espectador. Por nuestra parte, queda recomendada a todos, esperamos vuestros comentarios acerca de ella, para que entre todos podamos reflexionar sobre la fuerza que puede tener un grupo en una persona, y en qué podemos llegar a convertirnos. Y si realmente aprendemos de la historia, de los sucesos ya pasados. En la entrada de uno de los pabellones del antiguo campo de concentración de Auschwitz sigue colgado un cartel que dice: “Quien olvida su historia está condenado a repetirla”. 

Está película podéis verla de forma completa en youtube.

A menudo oímos que tener la mente activa es beneficioso para el cerebro. Ahora se ha demostrado científicamente: Michael J. Valenzuela, experto en envejecimiento cerebral en el Brain and Mind Research Institute de la Universidad de Sydney (Australia) ha comprobado en un estudio que las personas con mayor actividad cognitiva (las de mente más activa) continuada desarrollan un encéfalo de mayor tamaño y, además, tienen un menor riesgo de padecer enfermedades cerebrovasculares.

El estudio se ha llevado a cabo con más de 13000 sujetos durante 14 años.

El cerebro necesita la actividad de las neuronas para facilitar el aprendizaje y razonar con rapidez. Al llevar un estilo de vida saludable y realizar actividades de forma continua, las neuronas crean conexiones entre ellas. Éstas  transmiten la información con más rapidez, por lo que es más fácil razonar, tomar decisiones, encontrar soluciones y mejorar el bienestar general. También beneficia a la capacidad de aprendizaje porque si se es capaz de pensar más rápidamente resulta más fácil adquirir conocimientos.

La imagen es una fotografía de un fragmento del área 9 de Broadman, situada en el lóbulo medio prefrontal del cerebro. Se trata de un área especializada en controlar que nuestras acciones no sean impulsivas y resolver los problemas con lógica.

Las imágenes A y C corresponden con un estilo de vida cognitivamente alto (gente que mantiene hábitos de vida saludables y su mente activa de manera regular) mientras que las imágenes B y D corresponden con un estilo de vida cognitivamente pobre (gente sumida en la rutina y con poca variedad de actividades). Se puede comprobar que las personas con la mente más activa tienen mayor densidad neuronal que las cognitivamente más inactivas, por lo que tienen mayor velocidad para procesar la información que reciben. En las imágenes C y D se muestra el grosor de este área, que es mucho más gruesa en las personas cognitivamente activas.

Efectivamente, un cerebro con capas más gruesas y mayor acumulación de neuronas y conexiones entre ellas es sinónimo de mayor salud mental y calidad de vida.

Una mente activa reduce el riesgo de enfermedades neurodegenerativas igual que hacer deporte reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Por eso, aunque dejemos de lado ciertos momentos de tranquilidad para nosotros mismos, no debemos olvidar que nuestra mente también necesita que la cuiden, y que el mejor modo para ello es realizar actividades como leer, hablar con amigos, salir, no dejarnos llevar por la rutina y aprender cosas nuevas. Al fin y al cabo, el saber no ocupa lugar, nos ayuda a ser más felices y, ahora sabemos que, también, a mantenernos mentalmente más sanos.

En la conferencia, “La cooperación en humanos y simios”, el importante Primatólogo Michael Tomasello presentará sus trabajos realizados como investigador, en los cuales se ha interesado por la forma que tienen los humanos de colaborar entre ellos para conseguir algunos fines muy importantes, en comparación con la colaboración que presentan los chimpancés y los grandes simios.

Las investigaciones abordadas en esta conferencia aportan datos reveladores sobre la considerable diferencia en el plano cognitivo y motivacional, que existe en cómo cooperan los humanos entre ellos a cómo lo hacen los chimpancés y grandes simios. El Dr. Tomasello ha descubierto que la clave puede estar en la comida, ya que los humanos utilizan recursos más sutiles y elaborados en la obtención de los alimentos, como la adaptación para colaborar en la búsqueda de alimentos, y mecanismos específicos para compartirlos a través de la coordinación y comunicación.

Michael Tomasello es reconocido a nivel mundial como uno de los especialistas más importantes en la Psicología comparada entre humanos y simios. Es además el director del Departament of Developmental and Comparative Psychology del Max-Planck-Institut für evolutionäre Anthropologie. Sus investigaciones comprenden un amplio campo de interés, ya que se interesa por los procesos cognitivos comparados, las ciencias cognitivas aplicadas al aprendizaje social, así como la adquisición del lenguaje.

Gracias al Ciclo de Conferencias de la Asociación de Becarios de “la Caixa”, vamos a poder disponer del privilegio en España de asistir a la ponencia de este ilustre Psicólogo sobre La cooperación en humanos y simios, que tendrá lugar en CosmoCaixa Barcelona el 24 de mayo a las 19h. La conferencia será gratuita y abierta al público hasta llenar aforo.

En esta interesante conferencia participará además Josep Call Balaguer, ex becario de “la Caixa”, colaborador del Dr. Tomasello en el Max- Planck-Institut für evolutionäre Anthropologie de Leipzig como director del Wolfgang Köhler Primate Research Center. Se trata del centro más importante del mundo en el que se realiza la investigación de los procesos cognitivos comparados.

Esta conferencia se presenta en el marco contextual del Ciclo de Conferencias de la Asociación de Becarios de “la Caixa” que viene desarrollándose desde el 2011 con el apoyo de la obra social. Cuyo objetivo es el de traer a nuestro país personalidades de reconocido prestigio a nivel mundial, por las investigaciones más importantes realizadas en todos los campos del conocimiento, con quienes los exbecarios de “la Caixa” han tenido oportunidad de colaborar manteniendo una estrecha relación.

Estáis todos invitados a este gran acontecimiento, al que os animamos a asistir, ya que es un privilegio contar con Michael Tomasello y Josep Call, investigadores reconocidos mundialmente por sus trabajos en distintos campos de la Psicología.

 

No identificaremos los rasgos únicos de la mente humana

hasta que no descubramos los rasgos en común con el resto de primates.

Michael Tomasello y Josep Call

El psicólogo Albert Bandura es la figura más representativa para explicar la transición entre el conductismo y el cognitivismo. Gracias a su perspectiva sobre la idea que dominaba la época conductista, se cambio de paradigma hacia la psicología cognitiva, siendo ésta la más aceptada actualente. En la teoría cognitivo-social de Bandura destaca el modelo del determinismo recíproco que viene a decir que los factores ambientales, los cognitivos, personales, de motivación, emoción, etc, interactúan todos entre sí recíprocamente.

Se sitúa por lo tanto en contra de los más extremistas con respecto a la localización de las causas de la conducta, rechazando el extremo ambientalista y el determinismo personal, Bandura establece una interacción entre las distintas corrientes, por lo que los factores ambientales, personales y conductuales, no son entidades separadas, sino que interactúan mutuamente entre sí.

Ante el conductismo clásico Bandura declara que el organismo no responde solamente a los estímulos del medio de forma autómata, sino que también reflexiona y responde de forma significativa. Considerando que en el proceso de aprendizaje hay que tener en cuenta las siguientes capacidades básicas:

  • Capacidad simbolizadora, para ensayar simbólicamente soluciones, sin que sea necesario ejecutarlas y sufrir las consecuencias de sus errores.
  • Capacidad de previsión, al proponerse metas se  ensayan las posibles acciones y consecuencias, que se pueden convertirse en motivadores y reguladores de la conducta previsora.
  • Capacidad vicaria, mediante la observación de modelos se puede aprender vicariamente de lo que otros hacen y las consecuencias de dichas acciones, sin necesidad de pasar por la ejecución de las mismas.
  • Capacidad autorreguladora, el hombre puede controlar su propia conducta manipulando el ambiente y utilizando estrategias cognitivas proponiéndose metas, objetivos e incentivos a sus propias acciones.
  • Capacidad de autorreflexión, analizar sus propias experiencias, contrastándolas con los resultados obtenidos, analizar sus ideas, y desarrollar la percepción que tienen ellos mismos sobre su eficacia.

Aunque Bandura defiende la idea de que las conductas que hayan obtenido recompensas positivas tendrán más posibilidades de ser repetidas y en cambio disminuirán las conductas que hayan obtenido consecuencias negativas, este proceso en el hombre es más bien rudimentario ya que es compatible a los procesos que utilizan los animales. Con la teoría social cognitiva muestra la complejidad de los procesos humanos para realizar una conducta , mediante la observación la persona puede aprender una acción y sus consecuencias y deliberadamente tendera a realizarla o no dependiendo de sus características personales y su motivación.
“El aprendizaje sería muy laborioso (por no decir peligroso) si las personas se basaran sólo en los efectos de sus propias acciones para informarse sobre qué hacer”

El autoconcepto

Cuando hablamos del autoconcepto nos referimos al conocimiento que las personas tienen de sí mismas. Se trata de una representación mental que alguién tiene sobre su forma de ser o de actuar en una situación concreta o de forma permanente. Una persona está utilizando un autoconcepto cuando se define a sí misma como “buena”, “incompetente” o “activa”.

Se distinguen tres tipos de autoconcepto en Psicología:

  • El yo individual se refiere a la idea que una persona tiene de sí misma en base a sus características personales. Sirve para diferenciarse de las personas que forman parte de su mismo contexto social, y lo que se busca conseguir con esta diferenciación es ensalzarse a uno mismo. El yo individual se manifiesta, por ejemplo, cuando alguien afirma que es “muy responsable” en comparación con el resto personas. Al afirmar esto, se protege del temor a que le juzguen como irresponsable y, además, queda por encima de los demás en esa cualidad.
  • El yo interpersonal hace alusión a las relaciones compartidas con otras personas. Se manifiesta en situaciones tales como estar con la pareja, un amigo, o participar en una conversación con un familiar. Se trata de relaciones significativas, y el yo interpersonal actúa con el objetivo de mantenerlas y ensalzar al otro participante. La persona se autoevalúa y deduce su forma de actuar y de ser gracias a su comportamiento en esas situaciones, por lo que puede llegar a la conclusión, por ejemplo, de que es “un irrespetuoso” si cree que ha faltado el respeto a alguien cuando tienen una discusión.
  • El yo colectivo surge con la pertenencia de la persona a grupos y categorías sociales. Es la idea que se tiene de uno mismo como miembro de un grupo y se diferencia de la que se tiene de aquellos que pertenecen a grupos distintos. Si en el yo individual se intenta ensalzar a uno mismo, y en el yo interpersonal a la persona con la que se interactúa, el yo colectivo intenta ensalzar al grupo al que se pertenece. Se forma a partir de la identificación con el grupo. Así, si alguien afirma que es “conservador” se está incluyendo dentro del grupo de “los conservadores” – como un partido político – y está asumiendo que tiene una forma de ser y de actuar similar a la que es característica de ese grupo social.

La formación reticular es una de las estructuras filogenéticamente más antiguas de nuestro sistema nervioso central (SNC). Se localiza a todo lo largo del tronco cerebral desde el sentido caudal en médula hasta el diencéfalo en sentido rostral, y en sentido dorsal se extiende hasta el cerebelo, conectándose todas las estructuras entre sí para realizar las siguientes funciones:

  • Regular el ciclo vigilia/sueño.
  • Regular la percepción del dolor.
  • Influencia en el control de los movimientos voluntarios.
  • Regulación de la actividad visceral.

Se localizan 8 núcleos en la formación reticular:

  • Precerebral
  • Rafé (produce serotonina)
  • Grupo central (glutamato)
  • Colinérgicos (liberan acetilcolina)
  • Catecolaminérgicos (Noradrenalina/adrenalina)

Los que intervienen en la regulación visceral son:

  • Lateral parvocelular
  • Área Parabraquial
  • Medular superficial

Estos 8 núcleos componen la formación reticular.

En el tracto tegmental central se concentran las vías de proyección que se dirigen hacia tálamo y corteza cerebral a este sistema se le conoce como (SARA) Sistema Activador Reticular Ascendente, este sistema principalmente es el que va a regular el estado de despierto (vigilia). El buen funcionamiento del SARA es una precondición para el adecuado funcionamiento de la conducta consciente. Las lesiones en el tronco cerebral que implican al SARA pueden producir estados de coma, estupor o somnolencia.

En este excelente vídeo el Dr. Luis Delgado Reyes explica detalladamente en que consiste todo lo relevante a la formación reticular.